Candidiasis durante el embarazo

No es raro que las mujeres experimenten muchas más molestias vaginales durante el embarazo que en cualquier otro momento antes o después de él. Los cambios que atraviesan nuestros cuerpos durante el desarrollo y crecimiento del feto y durante la lactancia se rigen por los niveles hormonales, y tienen un impacto en cada aspecto de nuestras vidas.

Las náuseas, aumento de peso y olvido son discutidos detenidamente entre las madres, pero pocas mencionan que la candidiasis vaginal puede ser un problema real durante el embarazo, perjudicando la ya la agitada vida amorosa de los felices futuros padres. Pero aunque la cándida o candidiasis puede ser severa, recurrente y molesta, usualmente no presenta ningún riesgo para la madre o el bebé. Si tiene una candidiasis cuando inicia trabajo de parto hay una posibilidad de que el bebé la contraiga y desarrolle una infección en su boca.

Sin embargo, si está embarazada y experimenta síntomas como secreción abundante, comezón e irritación, debe contactar a su doctor u obstetra, quien examinará su caso y prescribirá la terapia adecuada. Puede usar de forma segura la mayoría de terapias de antimicóticos con prescripción y sin prescripción durante el embarazo.

¿Cuáles son los síntomas de una candidiasis?

Los síntomas de una candidiasis vaginal son:

  • secreción blanca espesa similar al requesón
  • comezón e irritación en la zona vaginal
  • enrojecimiento y ardor al orinar

Algunos de estos síntomas pueden aparecer en otras condiciones, como la vaginosis bacteriana o las ETS. Ya que estas condiciones pueden tener serias consecuencias en la madre y el bebé, es importante que contacte a su doctor u obstetra para discutir sus síntomas.

Candidiasis vaginal recurrente durante el embarazo

Algunas veces, independientemente de las terapias prescritas, y debido a los niveles modificados de hormonas, las mujeres embarazadas sufrirán de candidiasis una y otra vez. La Candida albicans, el microorganismo responsable de la mayoría de casos de candidiasis puede hasta puede volverse más resistente a la terapia antimicótica.

Una terapia prebiótica puede darle apoyo a la flora vaginal, pero en la mayoría de los casos no puede lidiar con lainfección por sí sola. Si usted se encuentra en esta situación, lo único que queda por hacer es manejar los síntomas hasta que termine el embarazo y las hormonas vuelvan a estar “normales”. Esto se puede hacer usando aerosoles o geles sin prescripción que refrescan la piel y detienen la comezón y el ardor. Sin embargo, cada embarazo es diferente y debe consultar a un profesional de la salud antes de decidir usar cualquier producto en su zona íntima.


"Sin embargo, si está embarazada y experimenta síntomas como secreción abundante, comezón e irritación, debe contactar a su doctor u obstetra, quien examinará su caso y prescribirá la terapia adecuada."